KM 6. EN CONSTRUCCIÓN de José Luis Guerín. Diálogo monográfico con el documental.
INTRODUCCIÓN
“He intentado cazar el mito
del Barrio Chino. He querido aprovechar las herramientas que ofrecen la
antropología y la sociología para hacer justo lo contrario de lo que se
acostumbra a hacer: desnaturalizar el orden institucional y las lecturas
estigmatizadoras establecidas sobre aquella calle”.
Miquel
Fernández González
“Mate
al Chino”,
La obra de José Luis Guerín, “En
Construcción”, rodada a fines del siglo XX, constituye un retrato epocal de una
ciudad en transformación, Barcelona.
En este retrato, un barrio, llamado el
Barrio Chino o el Chaval, constituye el epicentro de esta historia, donde
distintos rostros emergen en la constitución de esta narratividad de una cotidianeidad
que propone Guerín.
Los y las protagonistas de esta película
son las personas del barrio y de quienes construyen un nuevo edificio. También
lo son las calles, las esquinas, el homeless, las ancianas, las prostitutas,
los y las niñas, las palomas, el repicar de los martillos de los obreros, los
esqueletos escondidos bajo los adoquines.
Pero las y los personajes centrales de
esta película son sujetos y cuerpos estigmatizados cuyo proceso de dominación fue
invisibilizado y naturalizado por las ciencias sociales a lo largo de la
historia.
“En construcción se rodó en Barcelona
entre 1998 y 2000. Más allá de la historia concreta de un barrio y unos
personajes, son muchos los elementos históricos que
se hacen presentes a lo largo de la película: la dificultad de acceso a la
vivienda y la especulación inmobiliaria…”[1]
Como metodología de trabajo para esta
monografía, pretendo ir tras las huellas de la historia de los Nadies que deja
asomar Guerín en esta película para ponerlas en diálogo con esta producción y
con los procesos históricos que atravesaron El Raval para constituirse en la
“zona maldita” de Barcelona.
El Chaval es emblemático, en tanto este
espacio dentro de la geografía de Barcelona siempre ha sido un espacio asignado
a los Nadies, esos Nadies que nos describe Eduardo Galeano:
“Sueñan
las pulgas con comprarse un perro
Y sueñan los nadies con salir de pobres
Que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte,
Que
llueva a cántaros la buena suerte…”[2]
El Raval que retrata José Luis Guerín está
hecho de huellas del pasado; la ventana y el encuadre dentro de la ventana,
mientras los obreros trabajan, nos muestra el presente y el pasado del Raval.
Guerín, sutilmente, nos desafía a ver el pasado a través del
presente y a ver el presente a través del pasado. Guerín hace una fuerte
denuncia social y política que excede cualquier ejercicio con estudiantes; él
conoce la Historia de El Chaval; sabe con qué sangre fueron y son construídos
los muros y con qué sangre fueron y son destruídos.
Frente a esta propuesta de José Luis
Guerín, y llevando a cuesta el morral de la historia como primera profesión de
quien escribe las presentes líneas, salimos al campo para ver El Raval como
Guerín nos invita a verlo, con un atravesamiento histórico y antropológico que
nos permita el acercamiento.
Así, que en este marco documental y
muchas veces ficcional, en el que los
permisos del libre albedrío fueron otorgados por la cátedra de Guión I, pedimos
permiso para ingresar al Ministerio del Tiempo para investigar, mirar,
preguntarnos, y conocer parte de la historia de Catalunia que se vivió en El
Raval, o el Chino, como también fue bautizado.
DESARROLLO
Comencemos.
Se cuenta desde el siglo XV que
fue Hércules quien llegó a Cataluña en busca de una de sus barcas;
había salido de Italia con nueve naves y una de ellas se perdió, hallándola en
una playa y allí mismo decidió fundar un nuevo lugar con el nombre
de Barcanova o Barcinona. Otra interpretación menos mitológica
es que la fundación fue realizada por cartagineses de la familia Barca
(Amílcar, Aníbal y Asdrúbal), pero no existe ningún dato que pueda respaldar
esta tesis púnica.
Sin embargo, la historia apunta a que la
primera Barcelona fue una colonia de veteranos del ejército
romano que habían participado en las guerras cántabras.
Y en esa época, cuando El Raval aún todo era un bello y fértil
campo abierto, habían tierras cultivadas que abarcaban la zona lindera a la
Barcelona romana, que comienza a construir caminos vecinales que le dieron
forma al contorno de El Raval. Era la antigua colonia de Barcino, fundada
durante el mandato del emperador Augusto en los albores
del Imperio Romano.
Colonia
romana Barcino
La característica de Barcino desde sus
orígenes fue el mestizaje; en la naciente ciudad residían personas
originarias de diversas colonias romanas como Panonia de la actual Hungría, de
Cominges o Tolosa de Francia, Lixus de Marruecos, Cartago de Túnez y de otras
ciudades helénicas, itálicas o hispanas, entre otras. Muchos de los que
llegaban buscaban su libertad que en Barcino era más fácil de encontrar que en
otras lugares bajo el control de Roma. Eran Nadies que buscaban en Barcino
constituirse en Alguienes.
Luego llegaron los Nadies visigodos, los
Nadies árabes y los Nadies francos del
periodo carolingio, entre otros.
¿No es acaso esta huella arqueológica
que encuentra José Luis Guerín en este documental al encontrar en medio de las
obras de remodelación de El Raval?
No son los rostros de ese mestizaje que
miran asombrados el descubrimiento arqueológico? ¿No son acaso los obreros que
construyen esos pisos que emergen? No es un espejo de sí mismos en algún
sentido?
José Luis
Guerín “En Construcción”. Diálogo entre Abdel Aziz y
Abdelsalam que necesita un trabajo.
¿No son acaso los mismos Nadies de
siempre que siguen construyendo Barcina y las grandes ciudades del mundo?
“Quién
construyó Tebas, la de las siete Puertas?
En los libros aparecen los nombres de los reyes.
¿Arrastraron los reyes los bloques de piedra?
Y Babilonia, destruida tantas veces,
¿quién la volvió siempre a construir? ¿En qué casas
de la dorada Lima vivían los constructores?
¿A dónde fueron los albañiles la noche en que fue ter-
minada la Muralla China? La gran Roma
está llena de arcos de triunfo. ¿Quién los erigió?
¿Sobre quiénes
triunfaron los Césares? ¿Es que Bizancio, la tan cantada,
sólo tenía palacios para sus habitantes? Hasta en la
legendaria Atlántida,
la noche en que el mar se la tragaba, los que se hundían,
gritaban llamando a sus esclavos.”[3]
Sin embargo, los obreros sueñan con el
oro. “Como que encuentre oro…” dice un obrero ignorando el hallazgo de valor
arqueológico, y proyectando una vida que los haga menos Nadies.
Los Nadies del barrio, que ahora son
Alguienes por el ojo de la cámara de José Luis Guerín que los empodera, debaten
como expertos en el tema.
José Luis Guerín “En Construcción”. Vecinos intercambian opiniones frente a los hallazgos arqueológicos.
“Una matanza étnica” afirma un hombre mientras bebe su cerveza;
otros sospechan que podrían ser árabes; un tercero da cátedra en la vereda:
Mientras tanto, los obreros contratados
para darle vida a un nuevo edificio y a las remodelaciones del barrio no cesan
su trabajo, con un personaje que transita el tiempo de la película, el monasterio
de Sant Pau del Camp emerge en los fondos con su silenciosa arquitectura. Es
uno de los puntos preferidos de José Luis Guerín para retratar los cambios que
vive El Raval; el ojo de la cámara capta ese monasterio cuando derrumban los
viejos edificios y dan forma a la nueva arquitectura que determinará el lugar.
José Luis Guerín “En Construcción”. Atrás el Monasterio de Sant Pau del Camp.
José Luis Guerín “En Construcción”. Abdel Aziz trabajando
y atrás el
Monasterio de Sant Pau del Camp.
El monasterio de Sant Pau fue conocido
como el primer núcleo importante de El Raval, anterior al siglo X, en cuyos
entornos se situaba una pequeña villa medieval vinculada al monasterio.
“El Raval son los arrabales, todo lo que
estaba fuera de la ciudad. Como barrio delimitado, nace en aquella época,
cuando se proyecta la última muralla de Barcelona, que viene a rodearlo. Es una
zona humilde, hasta ese momento extramuros, vivían en ella muchos libertos, que
tenían prohibido vivir en el interior de la ciudad, tenían que vivir más allá
del portal de Santa Ana. En su interior estaba muy poco urbanizado, había
muchas viñas, huertos… y así siguió hasta el siglo XVIII o XIX.”[4]
El crecimiento de Barcelona configuró el
espacio del Raval como un lugar que cobró
forma espacial de diamante debido a las distintas ampliaciones del amurallado
del perímetro de Barcelona.
Material de Archivo del
Ayuntamiento de Barcelona.
El Raval estaba situado en los márgenes
de los caminos principales por donde los campesinos introducían las mercancías
para abastecer Barcelona, y fue a principios del siglo XVIII, que las
industrias empezaron a instalarse en medio de huertos, conventos y casas
gremiales en esta zona; la industria manufacturera textil también se hizo presente.
Pero fue entre 1770 y 1840 que se llevó
a cabo la industrialización definitiva del barrio del Raval en el que empezaron
a aparecer nuevas calles con fábricas y viviendas para los trabajadores; las
casas gremiales desaparecieron y se subdividieron en muchas viviendas de
alquiler para acoger a los numerosos campesinos
que huían durante la crisis agrícola del
hambre del campo en 1765. Los trabajadores de las fábricas decidieron quedarse
a vivir en el Raval, cerca del trabajo; convirtiéndose este barrio en el más
denso de Europa, aprovechándose hasta el último metro cuadrado edificable.[5]
“El Raval dejaría de ser, desde las
desamortizaciones de principios del XVIII, una ciudad convento y asilo de
pobres para convertirse en una ciudad fábrica. El Raval fabril aún estaba
escindido: por un lado, factorías y residencias obreras; por otro, las
suntuosas casas de industriales, así como pequeños y medianos comercios. El
Raval - fábrica exigía, antes que nada, un plano que organizase la ciudad como
hecho unitario y que prestase atención e integrase la ciudad obrera, aunque
manteniendo internamente las segregaciones sociales.”[6]
Esta extracción proletaria tuvo un papel
importante durante la Semana Trágica ocurrida entre 26 al 31 de julio de 1909,
durante la cual el Raval fue uno de los escenarios principales de la quema de
conventos y del enfrentamiento con el ejército. La población de El Raval,
anticlerical, antimilitarista y antiespañola, y las tensiones entre
republicanos, conservadores, catalanistas, españolistas y anarquistas se
tornaron un caldo de cultivo entre tantos descontentos que estalló durante la
Semana trágica en toda Barcelona y con gran epicentro en El Raval.
“En
la calle del Carmen
procesiones de miles de insurrectos
arrastraban decenas de cadáveres de
monjas profanados,
y
con ellos, sacudiéndolos grotescamente,
desarticulando
sus rígidos y quebradizos miembros,
bailaban
eufóricos una danza macabra hasta las Ramblas.” [7]
Material de Archivo del Ayuntamiento de Barcelona.
El histórico hacinamiento humano, la red viaria estrecha, la proximidad del puerto
y la dedicación de muchos inmuebles a bares, salas de espectáculos y casas de
tolerancia, acabaron configurando una zona en el sur del Raval que, hacia el
año 1925, el periodista Àngel Marsà bautizó con el nombre de Barrio Chino.
El autor Miquel Fernandez, en “Matar al
Chino”, afirma en este libro como tesis principal que el urbanismo desarrollado
en El Raval fue utilizado por las élites barcelonesas como instrumento
democrático de la guerra contra el proletariado identificado como el “enemigo
interno”.
Este autor afirma que Barcelona recibió
el sobrenombre de la Rosa de Foc (la Rosa de Fuego) debido a la cantidad de
sublevaciones protagonizadas por la “gente corriente” de la ciudad, es decir,
sus “clases populares” u “obreras”. Gran parte de estos levantamientos tuvieron
su escenario privilegiado, justamente, en el Raval. Las algaradas
anticlericales, las resultantes del hambre o las relativas a las duras
condiciones laborales de los obreros fabriles protagonizaron buena parte del
siglo XIX y se repitieron con variada intensidad hasta el golpe de Estado
comandado por Francisco Franco, en julio de 1936.
El Raval siempre fue un escenario de
conflictos antagonistas, los enfrentamientos armados fueron mermando y
adoptándose nuevos lenguajes para el conflicto, como una manifestación del
malestar y la pobreza.
“Barcelona, la Rosa de Fuego”. Material de Archivo del Ayuntamiento de Barcelona.
Volvamos a lo que la obra de José Luis
Guerín. Como dice el texto del CINED, gran parte de su cine se origina a partir
de imágenes ausentes, deseadas, perdidas, invisibles o del pasado, ya mitos o
leyendas. No es casual que este director haya decidido poner su ojo fílmico en
el corazón de El Raval, haciendo entrar en diálogo el presente con el pasado.
Abdel Aziz:
“Vivir de pobre es difícil hoy por hoy.
¿Tú entiendes porqué un pobre invierte en bolsa? (…) Que un pobre vaya
por la vida con la mentalidad de rico (…)
la persona que no tiene conciencia de clase, eso es un alienado.”
Santiago: “Me
duele la cabeza”
Silencio. [8]
¿Qué dolor de cabeza es el que le
suscita a Santiagolas reflexiones de Abdel Aziz? Es la incomprensión del
análisis, es el no querer saber o ese dolor de cabeza significa que conoce el
costo político que vivieron las generaciones anteriores de El Raval al
enfrentar a las clases dominantes barcelonesas?
El Raval, rebautizado despectivamente por
las crónicas locales -a modo de calumnia- como “Barrio Chino”, concentró y
concentra a los sectores populares, como así también a sus demandas sociales y
políticas. Durante la larga dictadura franquista condenaron al Raval a una
degradación urbana y social aún mayor.
José Luis Guerín comienza la película
con material documental en blanco y negro de la década del año 50 aproximadamente,
poniendo el foco el unas grandes chimeneas que humean.
José Luis Guerín “En Construcción”.
Ese registro nos sirve de vínculo entre
el pasado y el presente. A Guerín le gusta presentarnos imágenes del pasado que
encuentra en el presente transformadas para transmitirnos irreductible paso del
tiempo. Lo hace con las chimeneas y con el Monasterio de Sant Pau del Camp.
José Luis Guerín “En Construcción”.
Con las primeras chimeneas nos sitúa en
esa época, donde las industrias surcaban los cielos, las gentes polulaban por
las calles de El Raval, los comercios eran prósperos, los niños jugaban en las
calles, las mujeres y niños conversaban tranquilos en las esquinas, pero
también muestra la presencia de burdeles, hoteles, meretrices y consumidores de
meretrices.
Americanos en el Barrio Chino, 1951. Material de Archivo del Ayuntamiento de Barcelona.
Hay una escena de un marinero
norteamericano que se dirige a un burdel con estos propósitos…la cámara lo
sigue de manera indiscreta mientras borracho camina entre los autos, hacia una
esquina, donde dobla, se sienten unos pasos, el color, los ojos muraleados en
una pared y nos trae al presente.
Pero sin ceder a ese mural de ojos que
nos trae con su color al presente, volvemos en busca de las meretrices, cuyas casas donde se ejercía la prostitución fueron
cerradas en 1956, tras las destrucciones que dejó la guerra y la miseria.
Barrio Chino, 1951. Material de Archivo del Ayuntamiento de Barcelona.
El ejercicio del oficio se trasladó a las calles, y Guerín nos muestra desde la intimidad a una de las protagonistas de las películas, una joven meretriz que vive con su novio en esos edificios que son demolidos, creando un arco temporal y argumental que le permite unir el pasado con el presente. Esa intimidad permite la humanización de ella, de su profesión, y de la comprensión de su elección para la subsistencia.
José Luis Guerín “En Construcción”.
Juani e Iván.
Durante los años ochenta, el gobierno de
Barcelona impulsó reformas y rehabilitación de viviendas, apertura de espacios
y creación de equipamientos para la comunidad, que fue dejando en segundo plano
el nombre de Barrio Chino, y se recuperó la denominación histórica del Raval.[9]
“El Barrio Chino de Barcelona, también
conocido como Distrito V y actual Raval fue, gracias a su situación geográfica
junto al Puerto, La Rambla y El Paralelo refugio de gente bohemia y centro de
acogida para los recién llegados. En los años 70 y 80 convivían en el barrio
artistas, poetas, escritores, periodistas, fotógrafos,
gays y prostitutas; Los autóctonos vivían en relativa armonía y normalidad con
el ambiente descarado, original y diferente en la manera de vivir de muchos de
sus otros habitantes. Los negocios y tiendas "de toda la vida"
convivían puerta con puerta con otros menos "legales". Los cines,
teatros, bares y cabarets de las calles adyacentes y el alquiler de
habitaciones por horas convirtieron al Barrio Chino en uno de los centros de
diversión para los habitantes del resto de Barcelona.”[10]
En: https://www.bautrip.com/guia-viaje/barcelona/el-raval-barcelona
Entre los años 1984 y 1992 se implementó
desde el gobierno un Plan Especial de Reforma Interior, ejecutadas por la
empresa mixta pública-privada Procivesa en forma de expropiaciones masivas y
venta de inmuebles para ganar capital.
Para el Raval Norte, menos degradado, se
ideó un 'eje cultural' de museos para atraer a los turistas, mientras que en el
Raval Sur primero se realizó la demolición de una parte habitada del barrio
para abrir la Rambla del Raval, que en su origen se concebía como escenario de
festivales institucionales de música al aire libre, en un afán por descartar a
los habitantes que allí vivían.
José Luis
Guerín, “En Construcción” Mural con leyenda: Derribos no, rehabilitación.
“Luego la Operación Illa Robadors, donde
se destruyeron 50 edificios, 450 viviendas y 93 locales comerciales para
levantar un hotel de lujo y una filmoteca, en un ejemplo de urbanismo salvaje
y mobbing descomunal que ha trascendido nuestras fronteras”.[11]
La empresa que vemos en la película de
José Luis Guerín y que es la patronal de todos los obreros que vemos trabajando
es Edicat Estructuras Y Obras Sl, cuyo objeto social publicado en las redes
sociales es “La adquisición, enajenación, arrendamiento. Excluido el
arrendamiento activo financiero o leasing, construcción. promoción,
rehabilitación, urbanización, parcelación y todas las
actividades propias de entidades inmobiliarias”.[12]
El día de la inauguración de la Rambla
del Raval ocurrida el 21 de septiembre del año 2000, el periódico español
El País decía:
“La mayor operación urbanística de Ciutat
Vella, de trascendencia histórica para este barrio, ya ha tenido un efecto: el
alza de los precios de locales y viviendas, signo evidente de la revalorización
de la zona.”[13]
CONCLUSIONES
Jordi Borja[14],
en Luces y Sombras del urbanismo en Barcelona, afirma que este modelo responde
a un urbanismo de acupuntura, que se han demolido 4.000 viviendas degradadas,
3.000 familias han sido realojadas en nuevas viviendas en el barrio, otras han
sido indemnizadas.
Los aspectos negativos negativos de esta
reforma, y mostrados con la cámara de Guerín y sus estudiantes, se contraponen
al discurso dominante que silencia a los sectores populares de El Raval. Guerín
a través de sus imágenes nos muestra una ciudad rica que excluye a los pobres y
un urbanismo y una arquitectura al servicio de la especulación, que ha dado la
espalda a los movimientos sociales. Si bien no lo dice explícitamente en una
voz en off, lo deja entrever a través de las huellas del pasado con el que
dialécticamente construye en esta película y a través de las voces de los
personajes que nos vamos encontrando.
Por otro lado, la mirada antropológica
nos ayuda a entender el proceso que vivió y vive el Raval y a deconstruir el
estigma de zona roja, zona peligrosa, peligrosísima, que permitió el avance de
un urbanismo estatal que respondía – y responde – a intereses privados:
Las ideas de pobres, putas, anarquistas
y mariconas resume el imaginario sobre el Barrio Chino desde su bautizo en los
años 1920 hasta nuestros días. El objetivo era que ante la sociedad El Raval
fuera visto como un espacio de caos, tratando de confundir a la sociedad
mediante estos discursos, identificando a las clases obreras residentes del
barrio con grupos peligrosos para justificar intervenciones brutales contra la población.
En el Raval nacieron la Confederacion Nacional
del Trabajo de Barcelona (CNT) y la Unión General de Trabajadores de Catalunia
(UGT). Si a Barcelona se la conoció en Europa como “La Rosa de Foc” o “Rosa de
Fuego” es gracias a los sectores populares del Raval
Mujer con una bandera de la Confederación Nacional del Trabajo (c. 1936)
El autor con el que comenzamos esta monografía, Miquel Fernandez
González, afirma “Con ello se justifican unas
destrucciones urbanísticas solo equiparables a los bombardeos franquistas.”[15]
El Raval se constituye entonces como
sede permanente de los Nadies a través de la historia, un suelo que fue nutrido
desde sus orígenes por el trabajo de los desposeídos, del mestizaje, de los
desclasados de todos los tiempos.
El Raval le pertenece a los sectores
populares, y tras la excusa de la gentrificación, una vez más la población
recibe la histórica hostilidad, persecución, desplazamiento.
El Raval es sede de artistas, de
obreros, de turistas, de una abundante multiculturalidad, de militantes y
activistas de todos los tiempos cuyos pasos aún se sienten en sus calles.
José Luis
Guerín, “En Construcción” Juani e Ivan
El Raval es la torre de Babel que
pretende ser destruída, pero es sostenida por todos los y las Nadies que hemos
conocido a través del recorrido que nos ha propuesto José Luis Guerín en el
documental “En Construcción”.
Y en este último tramo, cuando cierro
esta monografía, y antes de volver al presente, me encuentro en 1937 con George
Orwell en una esquina del Raval quien me comenta sus impresiones sobre Barcelona
y que comparto, ya que nos sirve para entender el empoderamiento de las clases
populares que las clases dominantes trataron de destruir, con epicentro en El
Raval, lugar de mayor concentración demográfica de trabajadores:
“Por primera vez en
mi vida, me encontraba en una ciudad donde la clase trabajadora llevaba las
riendas. Casi todos los edificios, cualquiera que fuera su tamaño, estaban en
manos de los trabajadores y cubiertos con banderas rojas o con la bandera roja
y negra de los anarquistas; las paredes ostentaban la hoz y el martillo y las
iniciales de los partidos revolucionarios; casi todos los templos habían sido
destruidos y sus imágenes, quemadas. Por todas partes, cuadrillas de obreros se
dedicaban sistemáticamente a demoler iglesias. (…9 Las formas serviles e incluso ceremoniosas del
lenguaje habían desaparecido. Nadie decía señor, o don y tampoco usted; todos
se trataban de «camarada» y «tú», y decían ¡salud! en lugar de buenos días.”[16]
BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA CONSULTADA:
·
Ajuntament Barcelona, “Historia
del Raval.”
·
Antonio Lloret, ”Barcelona
Antigua: Barrio chino” (Barcelona, Años 70-80 -Historia en fotos).
·
Bertold Brecht, “¿quién
construyó Tebas, la de las siete puertas?”
·
Eduardo Galeano, “Los
Nadies”.
·
Francisco Javier Gómez
Tarín. El documental “En construcción” y la cámara urbana Universitat Jaume I.
Castellón.
·
George Orwell, Homenaje
a Cataluña, 1938.
·
Gonzalo Prieto, La evolución
del mapa de Barcelona a través de los siglos. En https://www.geografiainfinita.com/2017/05/la-evolucion-de-barcelona-a-traves-de-los-mapas/
·
https://core.ac.uk/download/pdf/132086645.pdf
·
https://core.ac.uk/download/pdf/41764825.pdf
·
https://elblogdefarina.blogspot.com/2018/05/ayer-estuve-en-el-raval.html
·
https://www.barcelona.cat/barcelonablog/insolit/la-setmana-tragica-del-1909
· https://www.bautrip.com/guia-viaje/barcelona/el-raval-barcelona
·
https://www.elcineenlasombra.com/
·
https://www.youtube.com/watch?v=6V7QiAzRZP4
·
Jordi Borja, “Luces y sombras del urbanismo de Barcelona.”
·
José Fariña, “Ayer estuve en
El Raval”
·
José Luis Guerin. En construcción. Proyecto educativo de cine
europeo para niños y jóvenes cuaderno pedagógico CINED.
·
Josep MariaCatalà, Josetxo
Cerdán.“Después de lo real. Pensar las formas del documental, hoy”.
·
Miquel Fernández, Matar al
Chino. La urbanización del Raval como resultado de la confrontación. En: https://viruseditorial.net/paginas/pdf.php?pdf=matar-al-chino.pdf
·
Un paseo por la historia
romana de la ciudad. En: https://unbuendiaenbarcelona.com/top-5-ruinas-romanas-de-barcelona/
[1] Cuaderno
pedagógico CINED: José Luis Guerín, “En Construcción”, Proyecto educativo de
cine europeo para niños y jóvenes.
[2] Eduardo
Galeano, “Los Nadies”.
[3] Bertold
Brecht, ¿quién construyó Tebas, la de las siete puertas?
[4] Ildefonso
Falcones"Barcelona estaba llena de ahorcados". En: http://www.magazinedigital.com/historias/entrevistas/ildefonso-falcones-barcelona-estaba-llena-ahorcados
[5] Historia
del Raval, en:https://ajuntament.barcelona.cat/ciutatvella/es/el-distrito-y-sus-barrios/el-distrito-y-sus-barrios/el-raval/historia-del-raval
[6] Miquel
Fernández, Matar al Chino. La urbanización del Raval como resultado de la
confrontación. En: https://viruseditorial.net/paginas/pdf.php?pdf=matar-al-chino.pdf
[7] La Semana
Trágica de Barcelona: Julio 1909. En:
http://lasombradegaudi.blogspot.com/2013/03/la-semana-tragica-de-barcelona-julio.html
[8] José Luis
Guerín, “En Construcción”. Conversación entre dos trabajadores.
[9] Historia
del Raval, en: https://ajuntament.barcelona.cat/ciutatvella/es/el-distrito-y-sus-barrios/el-distrito-y-sus-barrios/el-raval/historia-del-raval
[10] Antonio
Lloret, Barcelona Antigua: BARRIO CHINO (Barcelona, Años 70-80 -Historia en
fotos-). En: https://www.youtube.com/watch?v=6V7QiAzRZP4
[11] José
Fariña, “Ayer estuve en El Raval”. En:
https://elblogdefarina.blogspot.com/2018/05/ayer-estuve-en-el-raval.html
[13] José
Fariña, “Ayer estuve en El Raval”. En:
https://elblogdefarina.blogspot.com/2018/05/ayer-estuve-en-el-raval.html
[14] Jordi
Borja, Luces y sombras del urbanismo de
Barcelona. Pág. 110
[15] Ignacio
Pato, Pobres, putas, anarquistas y mariconas: historia de una lucha en el
Raval. En: https://www.viruseditorial.net/pags/noticia.php?id=544
[16] George Orwell, Homenaje a Cataluña, 1938.






















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